Pocos nombres como los de “filosofía” y “filósofo” inspiran tanto respeto y atraen tan­to la atención de los más diversos espíritus. Cada uno de nosotros, no sólo por la obliga­ción de un curso escolar, sino por efecto de la demanda de las ideas y opiniones que a diario encontramos siente en cierto momento la ne­cesidad de llegar a precisar lo que es la filoso­fía y cuál es la función del filósofo.

No es extraño, en efecto, que en una con­versación corriente se oiga decir que alguien “toma las cosas con filosofía”, o calificar a un buen señor como filósofo porque adopta siste­máticamente actitudes que están casi siempre del lado de la cordura, la reflexividad y el áni­mo comprensivo o desprejuiciado. También se suele advertir con impaciencia, cuando ciertos asuntos urgen, que mejor es “dejarse de filo­sofías”, o calificar de filosófico un discurso, un poema o un ensayo que posee cierta profundi­dad de pensamiento.

Todas las menciones cotidianas nos despiertan el interés hacia la filosofía que, sabe­mos, se practica de modo regular por ciertas gentes. Estas menciones, sin embargo, apuntan de un modo impreciso a eso que queremos a nuestros interrogantes. ¿Qué podemos pensar, pues, de seguro sobre la naturaleza de la filo­sofía? ¿Cómo obtener la información que nos permita absolver ésta y otras interrogaciones?

De esta manera, el filósofo Peruano Augusto Salazar Bondy nos introduce a esta pregunta que será respondida a lo largo del presente libro, por eso te invito a descargar el libro en el siguiente enlace ¿Qué es la filosofía?

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