Hay que aclarar la diferencia entre contradicción y contrario, la primera se refiere que es una afirmación o una negación, es verdadero o es falso, no hay intermediarios, por ejemplo: «el gris y el blanco no se dan a la vez en lo mismo, luego son opuestos los elementos de que derivan.» (Aristóteles, V, 10, 1018a24); la segunda se refiere «aquellas cosas que, siendo diferentes en cuanto al género, no pueden estar presentes a la vez en lo mismo […], difieren en grado sumo, y aquellas cuya diferencia es máxima […]» (Aristóteles, V, 10, 1018a25-29), es decir que en los contrarios no hay intermediarios entre sí, ambos son extremos, pero dentro de un mismo género.

En efecto, “lo que es” se dice tal de dos maneras y, por tanto, hay una manera según la cual es posible que algo se genere a partir de lo que no es, pero hay otra según la cual, no; y (es posible) que la misma cosa sea, a la vez, algo que es y algo que no es, pero no en el mismo sentido. Pues la misma cosa puede ser los contrarios en potencia, pero no en estado de plena actualización

(Aristóteles, 1009a32-35)

Al decirse que el ser se dice de dos maneras, se está planteando que una de las formas en que el ser se genera, es a partir de lo que no es y otra, que no es posible que el ser se genere a partir de lo que no es. Ahora, ambos son contrarios uno respecto del otro, esto en potencia, siendo así la posibilidad de lo que podría llegar a ser. Escapando de esta manera al ser en acto (plena actualización). Es decir que ambas maneras del ser están en potencia, pero por separado uno de la otra. Es por eso que afirma: «[…] pero no en el mismo sentido.» (Aristóteles, IV, 5, 1009a34) Porque, si todos dicen que lo verdadero y lo falso se da por igual, entonces no se podría ni hablar ni decir nada al respecto, es como decir y no decir nada, es por eso que «resulta evidente que no es posible discutir con un individuo tal acerca de nada, puesto que nada dice.» (Aristóteles, IV, 4, 1008a30) y si no dice nada, entonces estamos hablando en vacío. «Además, a éstos les pediremos que acepten que, entre las cosas que son, hay cierta entidad de otro tipo en la que no se da en absoluto ni movimiento ni corrupción ni generación» (Aristóteles, 1009a36-38).

Es decir, que hay una sustancia primera que nunca cambia, que siempre está en acto puro, en la que no se da ningún movimiento, no está sujeto a la corrupción, y no es relativo, está siempre presente. Esta sustancia primera no está sujeta al cambio, a diferencia de los accidentes, los cuales se pueden modificar y están generados unos a otros. Esta sustancia no es circunstancial, no es como el accidente, por eso el principio de No-Contradicción se cumple plenamente en la sustancia.

Imagen | Acerca del principio de no contradicción