En los últimos años hemos visto cómo el gobierno ha ido desmantelando la educación en general, dejándolo al borde del abismo. Está claro que la educación pública del Perú está pasando por una de las peores crisis de toda la historia, ya que esto se suma a una pandemia descontrolada en todos sus niveles, dónde maestros, estudiantes y padres de familia han enfermado o fallecido a causa del coronavirus. Pero con mayor responsabilidad del gobierno que no logra hasta el momento controlar a través de los mecanismos adecuados la pandemia, así como la correcta distribución de las vacunas.

Ante la incapacidad de gobernar en materia de educación, hace algunas semanas el MINEDU sacó un reglamento para las instituciones educativas privadas, con la finalidad de sobrecargar y subsanar en un tiempo récord varias imposiciones que ni el MINEDU lo podría hacer con todo el dinero del aparato estatal, pero sí buscan aplicarlo a los colegios privados, es evidente que esto es muy preocupante para muchos colegios pequeños en el Perú, que apenas están sobreviviendo en estos tiempos pandémicos, en este caso lo único que el estado busca, es el cierre masivo de más colegios privados.

Ese reglamento es un atentado contra la educación privada, cuando se sabe que es la misma educación privada que ha validado internacionalmente a la famosa prueba de pisa, teniendo notabilidad frente a la educación pública que tanto en lectura, matemática y ciencia son llevados de encuentro por los colegios no estatales (privados y/o parroquiales), entonces si la educación privada está dejando en alto a la educación peruana ¿por qué se le quiere sacar de carrera, colocándole obstáculos para su funcionamiento?, éste cuestionamiento es latente, ya que lo único que le interesa al MINEDU es eliminar a la educación privada, por que no siguen sus lineamientos ideológicos que pretenden implantar en la mente de tantos niños y jóvenes.

Es lamentable pensar que la institución que supone velar por la educación sea la primera en lapidarla estructuralmente. Ya que esta pandemia ha llegado a desnudar la paupérrima educación pública que tenemos, dejando claro que no estábamos preparados (ni con aprendo en casa) para afrontar una educación virtual que responda a las principales necesidades de tantos niños y jóvenes, quienes se han visto afectados en su educación. Necesitamos un ministro con capacidad de liderar la educación peruana, no un títere que sólo obedece a los intereses ideológicos de un gobierno que ha demostrado en más de una ocasión ser contrario al fomento de la cultura.

Finalmente, cabe resaltar que ante la negativa del gobierno en relación con su nuevo reglamento, muchos maestros quedarían en la calle, dado que varios colegios en este 2021 terminarían cerrando como fruto de este reglamento, como ya ha sucedido en el 2020, en que más 3.000 colegios cerraron sus puertas y estaba previsto que para este 2021, más 5.000 colegios no abrirían sus puertas al ser insostenible debido a las deudas por concepto de pensiones de los padres de familia, quienes no pueden seguir costeando la educación de sus hijos, pero tampoco los quieren mandar al colegio público debido a la escasa calidad educativa que demostrado tener. Tenemos un grave problema socioeducativo y necesitamos una mejora, pero no atropellando a los colegios privados, quienes han demostrado dejar en alto a la educación peruana.

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